Entrevista a la escultora ecuatoriana Vicky Camacho: La mirada de Camacho

Saltar hacia la navegación

por Manuel Estéban Mejía

Escultura La minga

Se dirige a lo grupal. A los conjuntos humanos que naturalmente se dan en el ciclismo, que se perciben en los parques y en los mercados, en los transportes públicos y en sitios y parajes en que suelen conformarse grupos.

Este interés es reconocible en la artista. Es uno de los aspectos básicos de la mirada suya que traduce en lo urbano lo colectivo, lo que es del orden de una vida comunitaria y no solo de la individual, menos porque desconozca la presencia del uno, de la persona y más porque la inmediatez de la jorga, de los muchos, es un hecho notorio para su ojo, aunque en los casos de una competencia deportiva o del traslado en un bus una persona pueda ser desconocida para la otra.

Pero no su único rasgo distintivo.

El segundo es su tratamiento de la figura humana. Es estilizada, grácil, flexible, reconocible en el movimiento y en los ritmos al integrarse unas con otras y ellas en el espacio. Esta visión no es de la exclusiva responsabilidad del material con que trabaja, el metal, la cerámica o el papel en más de un caso, sino, sobre todo, de su afección personal, de una inclinación de índole natural por la figura humana.

Los motivos recurrentes son varios: En procesión de viernes santo, la multitud que se desplaza horizontalmente plantea una marejada de figuras que avanza en una sola dirección con el ímpetu de la fe, que puede ser observada por un grupo de diez personas en un balcón, una pieza en cerámica o por aquellas figuras planas en metal, y que contrasta con la visión de los desocupados, también en cerámica en base de piedra en que tres grupos de personas gastan un tiempo, también desocupado. Los jubilados de la Plaza Grande también se inscribe en esta recopilación de lo cotidiano urbano grupo de personas para quienes el tiempo parece haberse detenido.Camacho introduce un breve cambio de visión en el candelabro objeto en el que las varias figuras son soporte para una función especifica y no un fin en si mismo.

En el ciclopaseo metal sobre piedra, máquina y hombre se funden en solo ritma que es un movimiento ascendente y envolvente, lo que puede también admirarse en la obra de mayor formato en metal, los ciclistas mientras en trabajos como el cuartocreciente, en papel la pareja de enamorados o amantes yace, como en un fotograma de Mélies, en la luna, en los colegiales de sentido vertical y en papel la pareja posee el ensimismamiento de lo que es la rutina de un día de clases en cambio en el placer de comprar en metal y con la predominancia de la especialidad vertical, el niño y la mujer se funden con el cochecillo de compras.

© 2005 - 2010 | Realización y mantenimiento Webdesign exQuisito